La ciudad imperial

Recorrí la murallas exteriores entre vendedores de frutas exóticas, vendedores de cometas y granizados, recorrí parre de los jardines y los Palacios de las concubinas favoritas del rey, y pude subir a alguna de las fuentes para fotografiar los lagos y puentes que recorren todo el complejo, llegó la hora del cierre y no creo que viera más de la mitad de los edificios pero por suerte tuve la oportunidad de visitar los templos en soledad, sin turistas posando entre las columnas ni nativos intentando venderme sus productos.

La visita puede durar unas tres horas, y el precio es como en las tumbas de 80000 dongs.

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