¿De verdad nos vamos...?


El objetivo del blog es simplemente ahorrarme lo que vale el cuaderno de viaje, porque soy viajero sí, pero “mil eurista”. Ciertamente surge como primera iniciativa de llevar un control de la aventura y que mis conocidos tengan una pista viable de donde estoy y como fui raptado por un simio gigante en las ruinas de Angkor. (Cosa que con total seguridad ocurrirá, viendo como huele el anti-mosquitos de farmacia…)

Es necesario tomar algunas precauciones, antes de decidirse a emprender un viaje como este, desde el desconocimiento del mundo real que caracteriza a los de mi gremio, solo advertir que existen vacunas recomendadas (muchas), siendo solo obligatoria la del tétanos.

Si no eres un gran amante de los pinchazos solo prevenirte de que la vacuna del tétanos son tres dosis, pero hasta el más despistado de nosotros suele tener las dos primeras que se suelen suministrar a los 5 o 6 años y una segunda sobre los 16 en el colegio. Aquí es donde los más despreocupados “olvidan” que diez años más tarde es necesario un recordatorio, si no lo tenemos es muy recomendable un refuerzo un mes antes de salir de viaje. Y si desconocemos completamente si tenemos alguna de las dosis, hemos ganado y podemos volver a comenzar desde la primera auchhh!

La vacunación de la hepatitis B comparte con la del tétanos que son tres dosis las recomendadas y que cuenta con el beneplácito de la seguridad social, del mismo modo los colegios desde hace unos veinte años suelen tener campañas de vacunación para que los alegres escolares puedan olvidarse del tema. Del mismo modo en caso de duda la re-vacunación completa o unos análisis son la única manera de salir de dudas. Auchhh
otra vez…

La hepatitis A se sale un poco de estas vacunas, es inyectable, no está incluida entre los fármacos favoritos de la seguridad social, cuesta cerca de 30€ y requiere un refuerzo a los seis meses, se recomienda su vacunación un mes antes del viaje (si como la del tétanos, pero por suerte tenemos dos brazos…)

A partir de aquí, todo son buenas noticias… La fiebre amarilla y la malaria tienen tratamientos en pastillas, y creo recordar solo son necesarias en ciertas regiones y épocas del año, a más lluvias, más mosquitos = más riesgo…

Es muy recomendable tener pensado un itinerario antes de ir a visitar Sanidad Exterior visita obligada para que os receten los medicamentos necesarios para el viaje, cuanto más claro esté el itinerario menos medicamentos al evitar zonas de malaria endémica por ejemplo… Pero nosotros somos muy machotes y fuimos sin itinerario definido, así que nos pusieron el completo. Dos días en cama más tarde, ya empiezas a hablar con normalidad y casi puedes hacer vida normal. XD

Bromas aparte, lo que todo el mundo intenta dejar claro, pero muchos nos empeñamos en ignorar es que la prevención junto con el sentido común son los mejores amigos del viajero. Lleva una mosquitera y ponte cremas o lociones anti-mosquitos, peca de exceso…

Dos informáticos y una logopeda perdidos en Vietnam… no es un chiste, por ahora…

- ¿Qué vas ha hacer esta semana?
- El lunes me voy a Vietnam.
- ¿A Vietnam? ¿Que se te ha perdido en Vietnam? He oído que comen bichos…
- No te preocupes llevaré quellytas para acompañar…
- Ah, entonces nada…

(Extracto real de conversación telefónica…)

Preludio...


- "Me dijeron que un modo sencillo para identificar a un vietnamita hóstil de un vietnamita amigo, era gritándole "¡Al diablo con el bastardo de Ho Chi Minh!", si respondia con una ráfaga de ametralladora, entonces era hóstil.
Cuando vi a ese campesino y le grité como me habían dicho "Al diablo con el bastardo de Ho Chi Minh", me respondió "¡Al diablo con el bastardo del presidente Johnson!" 
Estábamos estrechándonos las manos cuando el camión nos atropelló...  

(del libro 1,001 Ways to Beat the Draft, escrito por Tuli Kupferburg)

Hoy empieza todo...


Dos informáticos y una logopeda perdidos en Vietnam…  no es un chiste, por ahora…