Hue en motocicleta V

Ya acabo lo prometo...

Llegué a una de las calles principales, y de ahí me orienté lo suficiente como para llegar al segundo puente y cruzar el río, me desvié unos minutos para llenar el depósito de la motocicleta que se quejaba desde la primera tumba de que el paseo estaba siendo más largo de lo que le era habitual... Decenas de motocicletas desordenadas entrando en todas direcciones hacia los surtidores, fue curiosos y divertido.
Continúe mi ruta hacia la famosa pagoda de los siete pisos a tres kilómetros al este de la ciudad, una carretera principal completamente recta no tenía pérdida ni para mi.

Recorrí los mercados, vi los famosos sombreros con poemas ocultos que solo pueden ser leídos al trasluz, los talleres de cuadros bordados, y lis talleres donde se pintaba sobre seda...
Los puestos de frutos secos se mezclan con los de ropa y se adentran en un mercado improvisado donde latente grita los precios en dongs y dólares.

Conseguí deshacerme de los vendedores más persistentes y visité los templos y pagodas del complejo y al regresar compré algunos de los souvenirs que vendían en el mercado.

Deshice mis pasos hasta llegar a la ciudad imperial, a la que entré por la puerta mas cercana a la torre de la bandera...

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